Del 8 al 11 de junio, Antofagasta volvió a transformarse en el punto de encuentro más importante de la minería y la energía en Chile. EXPONOR 2026 reunió a 60.000 visitantes y 1.382 empresas expositoras de 36 países más la Unión Europea, consolidando una vez más a la región como un verdadero hub mundial para la industria. Y ahí estuvimos nosotros, en medio de ese movimiento, con una forma distinta de mostrar lo que hacemos.
Una idea simple: que el stand sirviera de verdad
Este año quisimos hacer algo distinto. En lugar de levantar un stand puramente exhibitivo, llevamos un módulo Promet real, funcional, pensado para que cualquier asistente de la feria pudiera usarlo como espacio de co-working. La idea era simple pero poderosa: que la gente no solo viera nuestro producto, sino que lo experimentara resolviendo una necesidad muy concreta durante esos cuatro días —tener un lugar tranquilo para sentarse, conectarse, hacer una llamada o simplemente descansar entre reunión y reunión.
Y funcionó. El módulo se llenó de vida: ejecutivos cargando notebooks, conversaciones de pasillo que se convertían en reuniones de verdad, gente que entraba buscando wifi y enchufe y terminaba preguntando por nuestros proyectos de campamentos mineros y arriendo de módulos.
Más que un stand, un punto de encuentro
Esa decisión de diseño terminó siendo, sin que lo planeáramos del todo así, nuestra mejor carta de presentación. Quienes usaron el espacio de co-working pudieron tocar y sentir la calidad constructiva de un módulo Promet de primera mano, sin necesidad de una explicación larga de por medio. El producto hablaba por sí solo.
De esas conversaciones surgieron contactos valiosos con empresas del sector minero, además de nuevas conexiones que esperamos se traduzcan en proyectos concretos en los próximos meses. EXPONOR, con sus más de 3.400 reuniones de negocio generadas a través de su Rueda de Negocios y la presencia de delegaciones técnicas de las principales compañías mineras y energéticas, es justamente el terreno ideal para ese tipo de encuentros.
Lo que nos llevamos
Más allá de las cifras de la feria —que este año fueron récord—, lo que más valoramos es haber podido mostrar de manera tangible algo que llevamos más de 30 años haciendo: construir espacios que resuelven problemas reales. El co-working funcional no fue solo una activación de marketing, fue una declaración de cómo entendemos la construcción modular en Promet: soluciones que se usan, que se habitan, que funcionan desde el primer día.
¡Gracias a todos quienes pasaron por nuestro módulo, se sentaron a trabajar un rato y se quedaron a conversar sobre sus proyectos! Nos vamos de Antofagasta con nuevas conexiones, varias conversaciones en curso con clientes del sector minero, y la confirmación de que seguimos por el camino correcto: estar donde la industria nos necesita, con soluciones que se demuestran solas.
